domingo, 1 de febrero de 2026

La novela como ventana: Kentukis de Samanta Schweblin


Samanta Schweblin nació en Argentina y vive en Alemania. Ha escrito desde la distancia sobre lo extraño y lo inquietante: atmósferas, escenarios y silencios. Escribe cuentos y novelas y es una de las autoras latinoamericanas más reconocidas en la actualidad. Para ella, la lectura es una forma de desaparecer, en la que no hay conciencia de las palabras justo cuando se está frente a ellas y, cuando la literatura funciona, se suspende cualquier regla del mundo posible, incluido el tiempo. 

En la novela Kentukis, Schweblin presenta aquello inquietante de los seres humanos: en un espacio y un tiempo no muy lejanos, las personas pagan por ser quienes miran o por tener un kentuki, un aparato novedoso que se convierte en la solución para algunos como mascota de compañía o simplemente como una ventana abierta a una vida que se asigna en cualquier parte del mundo y que, en definitiva, no tiene nada que ver con la de quien observa. Kentukis es una novela en la que la vida se observa y se vive a través de otros. Algunos permiten que otros entren en su vida; otros se conforman con ver.  

Se establece así una relación entre el kentuki y su amo. Esa relación puede variar tanto como los propios humanos; lo interesante allí es que a pesar de que todos tengan las mismas posibilidades, en cada vínculo la forma de comunicación es distinta.

Más allá de lo que son y de lo que ven, quienes miran intentan tener una salida a la vida que llevan, una escapada y una búsqueda de lo que no pueden tener. Una especie de oportunidad de ser otros, de estar en otros lugares. 

En cambio, quienes tienen a su kentuki, no quieren ser otros, pero sí quieren estar con otros. Una profunda soledad los acompaña y tener un kentuki se convierte en una forma de sobrellevarla.

Hay una constante agonía en cada una de las relaciones. Una forma de tortura. Pero la autora encuentra la forma de crear empatía y un vínculo, como si la propia novela fuera un kentuki, al que vemos desde la ventana. Hay un misterio que no se revela y, por ello, genera una motivación. No todas las historias tienen un cierre, algunas se quedan en pausa y la tensión con la que las maneja lleva a esperar un desenlace. De alguna manera juega con los lectores haciendo que la literatura funcione en tiempo real. Una literatura que se construye entre dos, de manera única.




domingo, 25 de enero de 2026

A dónde va el amor cuando dejamos de amar

Sobre Unos cuantos sueños de Chimamanda Ngozi Adichie

Chimamanda Ngozi Adichie nunca deja de sorprender. En Unos cuantos sueños, su más reciente novela, vuelve a explorar con delicadeza la intimidad emocional y los silencios de las mujeres.

Chimamanda nos conduce a la vida de cuatro mujeres soñadoras, sostenidas por una convicción íntima y por una voz que no busca reivindicarse. No pretende justificarse ante nadie: simplemente se permite estar, existir. Porque no deberíamos pelear por un lugar en el mundo cuando, por naturaleza, ya nos pertenece.

Los sueños no aparecen al azar en el título de la novela. Chiamaka desea que alguien la conozca tal como es, sin sentirse obligada a mostrar gratitud por el simple hecho de ser amada. Zikora, abandonada por la persona que ama, gesta un dolor profundo: expulsa de su cuerpo aquello que tampoco le ha permitido sanar, un aborto que abrazaba en silencio. Omelogor es una mujer poderosa, inteligente y con dinero, aunque la persigue la frase de un familiar: “no hagas como si te gustara la vida que llevas”.

Pero los sueños que realmente atraviesan la novela son los de Kadiatou. Esos sueños se remontan a su infancia, cuando crecía en una aldea de Guinea. En cada sueño, Kadiatou sigue esperando a su padre, quien murió en una mina. Junto a su hermana es sometida a la ablación genital como parte de una tradición. Allí su hermana, a la que adoraba, muere.

En su tribu, las niñas se casan con sus parientes para mantener el linaje. Su destino lo definen los hombres. Tiene que casarse. Tiene un hijo, que muere siendo pequeño. Luego pierde también a su esposo. Embarazada, huye de los silencios y de las acusaciones.

Lejos de Guinea, las cosas no resultan como había pensado. Un día, cuando Kadiatou siente que al fin las cosas marchan bien, que todo es como debe ser, un hombre abusa de ella. En medio del caos, ella lo confronta y lo denuncia. Todo pasa tan rápido. Ella solo quiere regresar a su vida de antes, hacer como si no hubiese pasado nada.

Unos cuantos sueños nos presenta precisamente esto, historias como las de tantas mujeres que han tenido que luchar en su propio entorno y a través del miedo, nos muestra el poder de lo esencial, de aquello que llevamos dentro y que no tenemos que explicarle a nadie, incluso cuando no sabemos a dónde va el amor cuando dejamos de amar. 




lunes, 12 de enero de 2026

Mi marido de Rumena Bužarovska: sobre mujeres, maridos y finales brillantes

 

Mi marido es una colección de cuentos escrita por Rumena Bužarovska. Rumena nació en Macedonia, es profesora de Literatura Americana, traductora y escritora. Trabaja en un proyecto escritural que les da voz a las mujeres y este libro de cuentos fue publicado por Impedimenta en 2023.

En Mi marido, con un tono mordaz, agudo, sarcástico y real, la autora presenta a los lectores la visión de muchas mujeres y también de muchos maridos. En esta colección hay once cuentos en los que aparece una mujer que odia a su marido, un hombre que se cree un buen poeta (Mi marido) y a quien no le dice lo que piensa por temor a su mal humor. También escribe sobre un marido muerto y los recuerdos que detona una Sopa en medio del duelo: no la mortifica la ausencia de su esposo ni las imágenes que la acompañan; lo que duele es la ausencia de su madre cuando era pequeña y tener que calentar aquella misma sopa. En Adulterio, descubre que su esposo tiene un amante y debe resignarse a no “parecer una loca”. En Genes, el marido recibe la noticia de que es adoptado. En Nido vacío, la madre recupera su tiempo y encuentra la oportunidad de ser ella. 

Rumena, con su obra, es la voz de mujeres que nos muestran que a veces la maternidad no se disfruta, que no hay conexión con los hijos, que existen silencios obligados para evitar la confrontación con el marido, que hay amantes convertidos en luz, maridos comprensivos que le procuran el placer y la felicidad a su esposa, incluso con otro. Los celos de una esposa sobre el cariño que le brinda el marido a su hija y la angustia al equivocarse frente a él.

Estos cuentos de mujeres reafirman secretos a voces, pero no se trata de los personajes ni del tema. Se trata del lenguaje, del tono en el que están escritos, de ese humor que nos atrapa y especialmente, estos cuentos son brillantes por la forma en la que cierra cada uno. La estocada final, la bandera puesta en la cima de la montaña. 

…Pero a veces, de noche, se arrima a mi cuerpo susurrándome “orquídea, ábrete! Y yo me abro. 



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